La estela de Pinochet
La líder tory se caracterizó por llevar a cabo unas políticas
neoliberales muy ambiciosas de la mano del pensamiento económico de
Milton Friedman y Friedrich Hayek. Este último llegó a mandarle
una carta a la primera ministra para pedirle que implementara en
Gran Bretaña las políticas económicas que Pinochet estaba
llevando a cabo en Chile. Thatcher llegó a reconocerle a Hayek que
esas políticas no son compatibles con una democracia occidental,
como explica Naomi Klein en su libro La doctrina del Shock.
A pesar de ello, la Dama de Hierro encontró el
modo de llevar a cabo en su país una serie de reformas neoliberales
de un calado desconocido hasta entonces en Europa.
“Parásitos”, por utilizar los servicios públicos
Thatcher era una defensora a ultranza del individualismo.
Consideraba que el individuo era centro de la sociedad y el que
debía proveerse de todo lo necesario para subsistir. De hecho, la
líder tory llegó a declarar que “no hay tal cosa como ‘la
sociedad’”. Thatcher consideraba la pobreza un defecto de la
personalidad y acusaba a los homeless de estar en su
situación por propia responsabilidad, pidiendo casas al estado sin
hacer nada para cambiar su situación. Incluso, llego a denominar
como “parásitos” a todos aquellos ciudadanos que usaban
los servicios públicos. Es por esto que llegó a reducir en casi
seis puntos los programas sociales de ayuda. “Debemos respaldar a
los trabajadores, no a los gandules”, dijo Thatcher dentro de su
campaña de criminalización contra los más pobres, que Owen Jones
recogió en su libro, Chavs, la demonización de la clase
obrera.
Viviendas caras y más indigentes
Una de las medidas tomadas por Thatcher que definían su carácter
liberal fue la venta de las Council houses mediante el acta
del Parlamento de 1980, denominada Housing Act. Esta ley permitió a
los especuladores enriquecerse con las viviendas sociales y aumentó
de manera significativa el número de indigentes y el precio de la
vivienda. Las desigualdades con Thatcher fueron otra de las
situaciones que aumentó hasta niveles desonocidos en Gran Bretaña.
Cuando la Dama de Hierro accedió al poder
en 1979 el nivel de pobreza era del 13,4%. Cuando dejó el gobierno
en 1990, el índice alcanzaba el 22%.
Las privatizaciones y el movimiento obrero
Thatcher llevó a cabo un proceso desnacionalizador sin
precedentes. Su política agresiva de privatizaciones llevó a
bajar el peso del Estado en el PIB, en apenas cuatro años
(1979-1983), de un 10,5% a un 6,5%. En este tiempo, privatizó el
20% del sector público británico, con empresas como la British
Gas, British Telecom y la distribución de aguas.
Huelgas masivas de mineros
Pero sin duda uno de los sucesos que marcaron los 11 años de
gobierno de Margaret Thatcher fue la huelga de los mineros que
comenzó en marzo de 1984 en la localidad de Brampton, un reducto de
izquierdas obrero en South Yorkshire. La empresa nacional anunció
el cierre de la mina de Cortonwood, pero los mineros no se creyeron
las promesas de recolocación del gobierno y se declararon en
huelga. Los de Brampton pidieron el apoyo del resto de zonas mineras
y los trabajadores de Yorkshire, Escocia, Gales del Sur, Kent,
Durham y Northumberland se unieron al paro.
Erradicar los sindicatos
La huelga era la oportunidad que Thatcher esperaba para erradicar
el movimiento obrero y acabar con los sindicatos, a los que
consideraba una amenaza para el libre desarrollo del individuo. La
lucha de clases, como calificó el conflicto el líder sindical
Arthur Scargill, la ganó la Dama de Hierro después de
casi un año de lucha.
La muerte de Thatcher también despierta alegría