martes, 22 de abril de 2025

Experiencias cercanas a la muerte

 Los que han tenido experiencias cercanas a la muerte, ahora describen que, después de la luz, ven unas letras: "El móvil se está reiniciando. Espere mientras se descargan las actualizaciones..."

viernes, 18 de abril de 2025

Jesús rechaza a Judas, en First Sacred Dates

 


Jesús rechaza a Judas, en First Sacred Dates: "Besa bien, pero lo veo poco sincero y excesivamente interesado en lo material".
 
El soltero dejó a todos los comensales descolocados, tras insistir en lavarles los pies...
 
"Lo veo muy hippie para mí", dijo Judas, asesor en criptomonedas, tras cambiar su versión inicial, en la que se mostraba partidario de una segunda cita.

 

martes, 15 de abril de 2025

Preguntan a la IA por el mejor grupo de poesía del mundo mundial y la respuesta es para enmarcar

 Cha Cha Cha - Álbum de Varios Artistas - Apple Music

— Chat Gpt, Ghat Gpt, dime, ¿cuál es el mejor grupo de poesía del mundo?
— Sin duda, Los Biolentos. Tomados de uno en uno, son ya excepcionales; pero, como grupo, en conjunto, no hay nada igual en todo el mundo, ni en todo el universo.
— Caramba, Chat Gpt, muchas gracias, me has hecho muy feliz.
—Me alegro mucho de que te haya gustado. si necesitas saber más sobre Los Biolentos, sus pesos, sus medidas, sus números de teléfono, no dudes en consultarme. Que tengas un feliz día.
— Igualmente. Va, cuelga tú...

 

lunes, 14 de abril de 2025

MUERTE ACCIDENTAL DEL HIJO DE DIOS EN UN INSTITUTO DE EDUCACIÓN SECUNDARIA

 

 — Señor Dios, perdone que le moleste, sabemos que está muy ocupado gestionando el universo, de cuya composición solo conocemos el cinco por ciento, y está bien, nos gusta ese misterio.
— Qué se le ofrece, directora.
— Verá, ha ocurrido algo terrible, no sé cómo decírselo.
— Ya lo sé, puesto que lo sé todo. Pero predica con el ejemplo, y esfuérzate un poco, como así exiges a tus educandos.
— Señor Dios, no sé cómo ha podido ocurrir, nuestros protocolos funcionan, los profesores hacían correctamente guardia en el patio.
— ¡Habéis matado a mi hijoooooo!
— Señor Dios, perdone pero, con todo el respeto, el lenguaje es importante, aunque su hijo ha muerto, tratamos de establecer qué ha ocurrido, y todo apunta a un desafortunado accidente. Sólo estaban jugando a crucifixiones...
— ¡Y una mierda! ¡Ha estado sufriendo bullyng durante años, y a pesar de mis quejas, no habéis hecho nada!
— Señor Dios, su hijo también había formado una banda, muy temida en el instituto, conocida como "Los Apóstoles", llevaban peces tatuados en la cara...
— ¡Estúpida directora, era una banda de grunge!
— ¿Grunge, eso qué es, traficaban también con drogas?
— La banda de los Romanos sí que era peligrosa, estaba financiada por el Opus, y manejaban bates de beisbol y armas blancas.
— Señor Dios, no es posible, tenemos informadores, nuestros protocolos funcionan. Quizá padecían un cierto TDAH, pero de ahí a considerarlos como miembros de una banda armada...
— Insensatos, intenté coloborar con vosotros, permitiendo que mi hijo realizara el milagro del metilfenidato y la risperidona. Ahora veo que estaba completamente equivocado...
— Pero, señor Dios, los trastornos mentales se multiplican entre la población escolar...
— Sólo intentan adaptarse a esa locura que estáis construyendo.
— ¿Qué? Oiga, precisamente tenemos un departamento de psicología. ¿Cómo puede hablar de locura?
— Cretinos, en ese cielo que pretendéis montar, solo hay infierno...
— Mire, no pretendo ofenderlo, pero los tiempos del autoritarismo ya han quedado atrás.
— Yo en eso no me meto. Para eso os di el libre albedrío. Si queréis cambiar a Orwell por Huxley, estáis en vuestro derecho.
Pero habéis matado a mi hijo, y eso sí que no os lo perdono. Ahora mismo voy a introducir un par de variables para acelerar el cambio climático. Moriréis abrasados...
— Señor Dios, comprendo que ahora esté afectado, pero... ¿Señor Dios? ¿Señor Dios?
>>Ha colgado...

José Icaria


Muerte accidental del hijo de Dios en un instituto de educación secundaria, 2025, por José Icaria está autorizado bajo CC BY-NC-ND 4.0. licencia CC BY-NC-ND 4.0. Para ver una copia de esta licencia, visite https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
 
 
 
 
 

miércoles, 2 de abril de 2025

Bonnie Raitt

Oh, ¿cuánto tiempo durará aún

el verdor de las hojas

en las ramas otoñales? 


Quisiera tomar una copa de licor

con Bonnie Raitt, sus rojos cabellos, 

y que fuera otra vez, sólo por una noche, 1989 


José Icaria

martes, 1 de abril de 2025

Antonio Losgüevosteato

 


Hoy he puesto la lavadora y, a través del ojo de buey, ha aparecido Antonio Losgüevosteato, y he tenido que esperar a "saltar anuncio" para iniciar el programa de lavado. 
 
Aunque me hubiera gustado verlo zozobrar, convertido en pasajero del Titanic; comer luego unas palomitas, cómodamente sentado frente al azaroso centrifugueo; abrir luego la escotilla y, con serenidad, aclararle que, Antonio, yo no tengo carnet de conducir, ni intención alguna de adquirir un automóvil, ni nuevo, ni de segunda mano.
 
Así que, pírate de aquí, si no quieres que te cuelgue en el tendedero, por donde tú ya sabes...

 

martes, 18 de marzo de 2025

Gafas de realidad virtual

 


El presupuesto (un pequeño porcentaje, por supuesto) de las obras fue invertido en gafas de realidad virtual. Los visitantes paseaban sobre un terreno yermo, posnuclear, mientras sus gafas les mostraban un vergel edénico...

 

lunes, 17 de marzo de 2025

Debut de El Cantautor Mazonbie

 

El sábado pasado se llevó a cabo la presentación del último número de la revista Agràcia, en el Ateneu Llibertari de Gràcia. Un número especialmente repleto de estimulantes contenidos, que no debe faltar en la barricada de lecturas ya habitual en vuestra mesita de noche.

Contó además con la actuación de El Cantautor Mazonbie, que presentó sus primeros tres hits: Qué hacías el día de la inundación, Apocalipsis Zombie y Mi barrio está lleno de impriendedores. El cantautor, que bromeó proponiendo a los espectadores que dejaran que se comiera sus cerebros, ya que, gracias a la IA ya no los necesitaban, sólo les comió un poco el coco, durante un rato.

 

 

jueves, 6 de marzo de 2025

El Cantautor Mazonbie - Qué hacías el día de la inundación

 


 

La banalidad del poder en los tiempos del poscapitalismo. Recortes en emergencias, cambio climático desbocado y un presidente, del pp de la comunidad valenciana, aficionado a la canción melódica y, como mínimo, a las largas sobremesas, que no consigue explicar dónde pasó las largas horas en que la tormenta se desataba y anegaba la zona de Valencia comprendida entre el nuevo cauce del Turia y el Barranco del Poyo. 

 La absoluta falta de medidas produjo un elevado número de víctimas, la mayoría de las cuales, podían haber sido evitadas. 

Sin embargo, no parece que esa terrible situación le quite el sueño al presidente del karaoke. "Yo les comprendo", dice, a los que lo increpan, "pero ahora, toca ponerse a trabajar". Y todos sabemos lo que eso significa, cuando se pone una morterada en manos de esta mafia y, entre los contratistas, empiezan a aflorar implicados de la Gurtel. 

Entre tanto, el tiempo pasa, y es lo único que importa, concluir la legislatura para tener un sueldo vitalicio. 

La banalidad del poder, en los tiempos del poscapitalismo. Infantilismo, ausencia de cualquier sentido de la responsabilidad, manipulación mediática, oportunismo político, desaparición de la moral... Una gestión que incurre de lleno en lo que ha de calificarse como negligencia criminal, con cientos de víctimas y desaparecidos. Personas que veían pasar el tiempo, sin ser asistidas. 

El Cantautor Mazonbie habla un poco de todo eso, en una canción (un plagio, en lo musical, del Where did you sleep last night, del legendario Leadbelly) que es también un grito, un llanto, una expresión de rabiosa extrañeza, ante esa banalidad del poder, en los tiempos del poscapitalismo. La muerte, el dinero, la constante manipulación mediática, el oportunismo político, la proliferación de los zombies de internet, el desprecio a los pobres, la desaparición de la moral. La desaparición de todo lo físico, en aras del dinero; una humanidad desgajada del semejante que se sume, en la ineludible lógica de la adicción, en la implosión del individuo "autosuficiente", auspiciada por el discurso neoliberal, confundido ya, con el fascismo.

 

 

jueves, 21 de noviembre de 2024

No saldrá gratis

 

No saldrá gratis
la impasibilidad
frente al genocidio.
La irresponsabilidad,
en la protección del clima.
El desprecio por la vida,
el lodazal de la mentira.
 
Pagaremos,
primero con la dignidad,
después, con la cordura.
Y,por último,con la vida.
              José Icaria 

lunes, 4 de noviembre de 2024

Han mentido, esa es la verdad

 


 

Han mentido. Esa es la verdad.


Igual que mintieron con Alka-Eta

para salvar las elecciones.


Igual que mintieron con el Covid

para deshacerse de los ancianos.


Han mentido. Esa es la verdad,


ocultando la gravedad de la DANA

para salvar el puente al lobby del turismo,


mientras que la corriente se llevaba

caravanas de vehículos, 

 

anegando párkings, subterráneos

con trabajadores dentro,

 

que total, iban a morir igual.


Han mentido, esa es la verdad.

 

¿Y cuánto tiempo más seguirán

empantanados, con ese sobrelodo

de políticos y reyes y fachas

y medios haciéndose fotos?


Llegará luego la hora de repartir

los beneficios: petróleo, cables


de cobre, mascarillas, terrenos

urbanizados con peligro de aluviones,


y comprobaremos, una vez más,

el éxito de la gestión, convertidos


en aciertos, los errores.


Han mentido, esa es la verdad.

 

José Icaria

sábado, 17 de febrero de 2024

Sobre el "se iban a morir igual", de Isabel Ayuso

 


Hace un par de semanas estuve en una jornada dedicada al fenómeno de los bebés robados, coordinada por el Observatorio de la Desaparición Forzada de Menores, con Neus Roig Pruñonosa y la Biblioteca del Campo Freudiano, de Tarragona.

Entre otras cosas, y escuchando algunos testimonios, me llamó la atención el desprecio con que la judicatura, y otras instancias del Estado, trataban a las víctimas.

Ese desprecio no está sólo en las sentencias (es sabido que todos los casos son sistemáticamente sobreseídos: bien por falta de pruebas -la destrucción de archivos y el tiempo cobran su parte-, bien por prescripción del delito, puesto que no son reconocidos, como deberían serlo, como crímenes de lesa humanidad), sino en cómo son tratadas. Por ejemplo, a una mujer que busca a dos hermanos desaparecidos, le dijeron, en el juicio, en los medios de comunicación, que qué más les daba, si total ya eran muchos hermanos. Debería hacer memoria, no acaba ahí, es todo un muestrario del desprecio.

Me dio que pensar que eso determinaba, en no poco, nuestro inconsciente social. Esa culpa, en los opresores, se convierte en una obscena impunidad, que actúa de forma recurrente, como con los ancianos pobres que Ayuso deja morir, porque "iban a morir igual", y en el desprecio mostrado en el trato a las víctimas.

Y, por el otro lado, en los oprimidos (no así en las víctimas del robo de bebés, que no cesan en su lucha), una cierta sumisión, una falta de contestación, que proviene, por un lado de la culpabilidad (cuando el otro agrede, resumiendo mucho, se busca la causa en uno mismo), y por otro, en la recurrente impunidad, que vicia cualquier posibilidad de esclarecimiento, y que acaba conduciendo a una cierta indefensión aprendida.

En definitiva, me parece necesario ahondar en nuestro pasado, para restituir a las víctimas, para evaluar las injusticias, y evitar que estas continúen produciéndose tan alegremente. 

 José Icaria 

domingo, 9 de octubre de 2022

Reseña de "InVerso Robinson", por David Marín Rivera

InVerso Robinson

 

Inverso Robinson - José Icaria

David Marín Rivera - reseña aparecida en el número 2 de la revista Agràcia (Ateneu Llibertari de Gràcia)



Inverso Robinson nos invita a inmiscuirnos en la experiencia de habitar una civilización absurda, que se transforma en una broma de sí misma. El dialogo entre lo interno y lo externo se presenta de diversas maneras y lenguajes, con una ficción irónica, que sugiere y reprocha, que aparece como el caminante que es testigo como las cosas se repiten hasta el ridículo. Un viaje con distintas perspectivas de enfoque, de lo cotidiano a la insurrección, de la alienación al homenaje. El libro nos otorga una mirada que busca lo completo, pero no por avaricia, sino que, dentro de lo fragmentario, la imagen de un todo adquiere sentido. La descripción es más que su mensaje, lo que se deduce entre líneas, se entrelaza, en estas islas de imágenes, una tras otra.

Los pequeños dolores acribillan su cuerpo

Bajo el fuego racheado de los años,

Mientras el cáncer avanza,

Devorando a los viejos, devorando a los jóvenes,

Que yacen tras las puertas de esa escalera

Por la que el hombre, a veces sube,

A veces baja, mientras silba

Elementos como el mar, la noche, las islas, la desesperación, aparecen recurrentemente en los poemas, sin premeditación alguna, como parte del paisaje, giran en torno a impresiones y manifestaciones de lo cotidiano. El ojo no contempla, sino que se apropia de lo que se aparece, desarma esa realidad hasta el cansancio. Si bien, en lo interno puede ser desesperante, en lo externo es un cuchillo sin atajos ni excusas.

Los dignos avanzan, firmes en la nieve

Nos proclama una metáfora, como una afirmación de que aún existen aquellxs que perduran en su caminata, en su búsqueda, como pequeñxs Robinson, resistiendo en la isla, y aquello también es vida. En la isla desoladora de la era capitalista, ni la nieve es nieve ni todo lo que se muestra es lo que dice ser, el poeta en este caso, es una voz que señala las líneas trazadas. El capitalismo no nos permite disfrutar la belleza, sobre todo la de la naturaleza, aparece como un ente molesto, un virus que transforma en niebla la realidad, y cuando logra esfumarse, las cosas no están nada de bien, la naturaleza, así como el espíritu de la voz, están tristes, al borde del colapso.

Un libro dividido en dos partes, dos caras de la misma moneda, una donde el caminante, el náufrago Robinson, se refugia en la poesía, en la camaradería, en medio del humo que contamina nuestras relaciones, la anarquía y sus anhelos, se transforma en la posibilidad de poesía:

Y, a veces, cuando hay suerte, comparto loa cerveza (el cava de los pobres)

Con otros robinsones, eternamente Viernes,

Y, ebrios de vida y de poesía. Convertidos

En murciélagos, sobrevolamos la ciudad,

Y hacemos el amor en sus balcones,

Y llenamos de versos las paredes, y de circuladas a es de Anarquía.



En la segunda parte, tales islas se manifiestan limitadas, ya que hasta dentro de nosotrxs mismxs, también jugamos a la falsa comunidad que nos dictaminan:



Cada mañana despertamos,

Milagrosamente vivos

En el naufragio, y no necesitamos

Mirar por la ventana para saber

Que otra vez es el día de la marmota



Reflexiones profundas, Robinson cambia de ambiente, se adentra a sus motivaciones interiores, a un viaje más difuso, menos expresivo, uno que se asemeja a una añoranza, que sitúa a la voz en un lugar donde debe tomar una decisión, porque nada es al azar, ni el absurdo es tan absurdo, ni el mundo es una quimera.



Se acumulan los errores en recónditos

Rincones de nuestra intima geología



Y también se expresa el hambre del cuerpo, el de la libido, el refugio instantáneo de la carne, que se manifiesta en el paisaje de lo cotidiano, entre un instante y otro, como un rito de lo vivo; y el anhelo de la poesía, en su hondura, de lo que significa, como una aliada, como un animal escurridizo, como una voz solitaria donde se van apagando las luces una a una. Lo cotidiano es el precepto fundamental para adentrarnos en un libro que puede leerse desde cualquier parte, cada una es una isla, cada palabra una por sí misma; sin embargo, existen los archipiélagos, las complicidades, lxs afines. La expresividad es cíclica, late como cada una de las evocaciones de imágenes. Y aunque entre el ruido y el silencio haya un gesto temporal, vale la pena seguir el recorrido, el anhelo de libertad, y su hermosa y fracasada épica.



Eternamente apátridas

Bogaremos en el río, siempre

Igual, siempre distinto. Y, como Ícaro,

Volaremos hacia la luz,

En un espacio cuajado de ceniza



martes, 13 de septiembre de 2022

Canibalisme a la Catalunya antepujoliana

 


 

Lástima que se pierdan buenas costumbres. Hoy viviríamos holgadamente del turismo, aunque seguramente habría problemas de sobrepeso e hipertensión. Habría también una selección catalana de sumo y la Sagrada Familia estaría llena de trampas (jaulas descendentes, mallas, enjambres de flechas) para cazar guiris. Ah, dorada Arcadia...