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viernes, 13 de marzo de 2020

El tao del coronavirus



 


¿Cuántas lecciones nos ha dado ya? El coronavirus, cerrando escuelas y universidades, enseña...






Los que recortaron temerán ver su vida recortada.





Los que hablan de portadores de enfermades, ya la portan. El odio es la enfermedad.




Los que se aislan* se aislarán aún más.
*p. e.: en la sierra…





Virus oportunistas; la enfermedad, el capitalismo.





Lavándonos las manos evitamos y contraemos la enfermedad.






El cáncer dentro del cáncer frenará la metástasis.



Ho-Tsé Icaria





sábado, 27 de abril de 2019

Pistolas por camas de hospital - la seguridad en el postneoliberalismo.


Hay sin duda un reflejo freudiano en ese afán por la seguridad del postneoliberalismo (el estado desaparece, pero no los sentimientos de patria o nación): parece como si la pérdida del llamado "Estado del Bienestar" fuera sustituida por esa seguridad ahora externalizada, trasladada al propio individuo. 

El postneoliberalismo (sobre el vacío de la razón crítica) ha sustituido las camas de los hospitales por pistolas, e invita a la población a llenar de muros su existencia, en un universo "pre-hobbesiano"...

(Una reflexión sobre la lectura de "Estado de vigilancia", de Michaël Foessel).

miércoles, 18 de octubre de 2017

Terrorismo y revolución



Esta mañana estuve meditando en un párrafo de "Historia de dos ciudades" de Dickens y, de repente, pensando en el tradicional terror burgués a las "muchedumbres revolucionarias", a la "muerte rápida" de los "reinados del terror", frente a la "muerte lenta" de injusticia y oprobio (Mark Twain) me encontré de repente ante esas morbosas manifestaciones de repulsa y unidad estatal y global frente a las acciones terroristas, actualmente vinculadas al fundamentalismo islámico y de repente pensé, ¡bingo! 

       ¿Acaso no constituyen esos escenarios una poderosa vacuna frente a la tentativa de producir revueltas populares donde el orden (necesariamente injusto, dado el inevitable retroceso democrático de nuestras sociedades ante la coyuntura económica global, siempre desde la óptica burguesa), es puesto en peligro por el terrorífico desorden? La sociedad se apresta a manifestar su adhesión al sistema: preferimos la muerte lenta a la muerte rápida, horror al terrorismo, horror a la revolución. ¿Puede el terrorismo ser una amenaza para "nuestro" modo de vida (como ampulosamente se apresuran a declarar)? ¿Puede serlo una "muchedumbre" revolucionaria?

@joseicaria
página feis

 

martes, 13 de enero de 2015

'MIEDO', con Aude en Harlem Jazz Club


Poema del "Miedo", para la obra del mismo título, con mis amigos de Aude en Harlem Jazz Club. El clarinete de Álex, la guitarra de Bernat, la danza de Álvaro... crean la atmósfera oportuna... La actuación es de 2010, pero el tema es más candente que nunca..

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Los poemas de “La Rima de Riesgo” surgen, con esa estafa llamada “crisis”, y es de esperar que se prolonguen –inevitablemente– en el tiempo. Entre esos poemas, figuran los “Hack Poetry”, que aparecieron en páginas web hacqueadas “en diferido”. Hay también poemas visuales, poemas breves e incisivos (“Graffitis”), poemas para ser cantados (y los correspondientes acordes para guitarra), otros, dedicados a Karcelona, junto a una crónica de la “Setmana de la Poesia a la Barcelona Prosaica” (acciones poéticas llevadas a cabo “en lugares donde la urbe es robada a los ciudadanos”), y toda una serie de poemas, “Cafetas”, al hilo de la vida y de los acontecimientos. Además, una pequeña demo de Malestar en el Paraíso, un poemario anterior.



   Malestar en el paraíso (ver blog del poemario) muestra el interior de la máquina tragaperras: los distintos carruseles, donde los premios se ensartan, para delirio de la población, y las tripas inmundas, donde el dinero se almacena hasta el momento de la periódica recogida. 

   La historia presenta, a menudo, instantes en los que es posible ver -a través de la niebla- la cruda verdad, el interior de la máquina. Uno de esos momentos privilegiados se dio en el invierno del 2003: quedaba claro, para cualquiera que tuviera ojos y oídos, que la destrucción, y la mentira constituían el fundamento y la argamasa primigenios de nuestra ensalzada civilización.

   También había un espacio -por pequeño que este fuese- para la esperanza, siquiera en el otro lado del eje de simetría. Pero he ahí la fuerza, la dinámica de contrarios, que nutre y configura nuestro universo.
   Destrucción, mentira y una pequeña dosis de esperanza, constituyen los tres planos sobre los que se alzará esta especie de libro desplegable de nuestro tiempo, caracterizado por la precariedad, que afecta, no sólo a las condiciones de vida, sino también, y más íntimamente, a nuestra propia esencia humana.